2) Una vez pelada, cortamos la calabaza en rodajas y de la zona hueca quitamos las semillas.
3) Para seguir con esta sencilla receta de puré de calabaza, agregamos las rodajas en una olla con agua hirviendo y sal.
4)
Cuando las rodajas están bien tiernas las colamos muy bien. Luego las volvemos a poner a la olla y agregamos la manteca o mantequilla y aplastamos con un tenedor para transformar el zapallo en puré.
5) Ahora notaremos que la calabaza suelta agua. Entonces, nos queda volver a poner la olla con fuego medio para que el exceso de agua se evapore.
6) Con una cuchara de madera vamos removiendo el puré para que no se queme mientras pierde humedad y se cuece bien.
7) Seguimos revolviendo hasta que veas que está en un punto que te gusta. Por último, agrega un poquito de aceite de oliva, revolvemos, y listo para servir. Si lo quieres más espeso, cuécelo más sin dejar de remover para que pierda toda la humedad, pero si lo quieres más tipo crema, no lo tengas tanto tiempo en el fuego o añade algo de caldo de verduras o leche, si prefieres que sea más tipo crema. ¡Ya puedes disfrutar de tu puré de calabaza! Puedes tomarlo de primer plato o de acompañamiento de otros platos.